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Tipo lúpulo: Alfa-acidos (%) Peso (gr) Tiempo (minutos) IBUs
Lúpulo 1
Lúpulo 2
Lúpulo 3
Lúpulo 4
Lúpulo 5

Lectura densidad inicial.
Volumen en litros.
IBUs totales:

El amargor es una de las cualidades de la cerveza que nos suele atraer más a los cerveceros, a pesar de que parezca contraproducente que algo de gusto amargo nos pueda reportar tal satisfacción.

También es cierto que hay un amplio sector del público consumidor de cerveza que trata de eludir esta sensación, y se inclina por cervezas de sabor suave, y con poco o nulo amargor, como pueden ser las premium lager o las euro pale lager y similares.

Hay que acostumbrar al paladar, un primer contacto con cervezas amargas como una bitter o más aún una stout o una IPA suele costarles un poco a aquellos que no estén muy familiarizados, pero cuando uno va entrenando al paladar a poder disfrutar de las sensaciones que se provocan cuando el amargor hace acto de presencia, cada vez se ve más atraído por este tipo de sabores.


Medir el grado de amargor

Para medir de alguna forma el grado de amargor de las cervezas existe una escala graduada haciendo uso de una unidad especial: el IBU, este nombre corresponde por sus siglas en inglés a International Bitterness Unit. Dicha unidad es definida en cooperación con la Sociedad Americana de Químicos Cerveceros. Se puede decir que es la forma mayormente aceptada en el mundo para determinar el grado de amargor que se percibe en una cerveza en concreto. Cuanto mayor sea el número de IBUs, más amarga será una cerveza.

El amargor en la cerveza proviene mayormente de esa maravillosa planta que es el lúpulo. Pero los IBUS no miden exactamente la cantidad de lúpulo que lleva una cerveza, sino que representan la concentración de los iso-alpha ácidos (que es una sustancia proveniente del lúpulo con cualidades antibacterianas) en el producto obtenido.

Un IBU equivale a un miligramo de iso-a-ácidos por litro de cerveza. El número de IBUs se obtiene mediante un procedimiento complejo repleto de fórmulas y ecuaciones donde entran en juego datos como los tipos de lúpulos empleados, tiempo de cocción y modo de aplicación, si al comienzo o al final del proceso, etc. y para el que es necesario contar con equipos especializados como un espectrofotómetro.